Un éxito de participación. Un total de 214 alumnos de 2º Bachillerato de 37 institutos de Secundaria de Aragón participaron el viernes 11 de marzo en la I Olimpiada de Geografía de Aragón de la Universidad de Zaragoza, que se desarrolló simultáneamente en los campus de Zaragoza, Huesca y Teruel.
Estos adolescentes se enfrentaron a un total de 50 preguntas, calificadas por un tribunal de expertos. De los seis ganadores, los tres primeros representarán a Aragón el próximo 16 de abril en la fase nacional, que se celebrará en Santander. El alumno que quedó en primer lugar fue Víctor Latas (en la foto).
En la imagen, la profesora de UZ, Paloma Ibarra, junto al alumno ganador de la I Olimpiada de Geografía, Victor Latas, y el delegado territorial del Colegio de Geógrafos en Aragón
Esta iniciativa, organizada por el Departamento de Geografía y Ordenación del Territorio de la Universidad de Zaragoza y el Colegio de Geógrafos en Aragón, “es una acción dentro de las actividades que organizamos desde hace dos años, con el fin de motivar a los profesores de Bachillerato y facilitarles las herramientas para impartir esta asignatura, facilitando que los alumnos estén más motivados y aprendan mejor”, apunta Paloma Ibarra, coordinadora de estas olimpiadas.
Ibarra es profesora titular del Departamento de Geografía y Ordenación del Territorio de la Universidad de Zaragoza y asegura que es necesario divulgar el papel de la geografía, como “ciencia transversal que relaciona el medioambiente y la naturaleza con la acción del hombre”. Hasta ahora, “no hemos sabido trasmitir las múltiples funciones de un geógrafo”, señala trasmitiendo su pasión por esta disciplina, que define como “bella”, puesto que “ayuda a entender el mundo en el que vivimos”, siendo una “asignatura al más puro estilo Bolonia”, al interrelacionar cuestiones sobre el medioambiente y socioeconómicas.
El 80% de los profesores que imparten Geografía en Educación Secundaria son licenciados en Historia, a raíz de la reforma en los Planes de Estudio de 1992, según comenta Paloma Ibarra. “Hay profesores que nunca han visto la asignatura de Geografía durante sus años de carrera universitaria”. Y a eso se suma que enseñarla es una tarea “compleja”, porque “hay que comprender e interrelacionar muy bien el clima, el relieve o las actividades económicas en contextos como Aragón o Europa”, apunta esta profesora del Departamento de Geografía y Ordenación del Territorio.
De ahí que entre las acciones que se están fomentando desde este departamento universitario, dirigidas a profesores de Secundaria, se encuentren sesiones de orientación, cursos de formación y actividades como excursiones o itinerarios geográficos a realizar por profesores y alumnos de Secundario en enclaves como el Moncayo, zona pineraica y Albarracin. En estas excursiones, se facilita material didáctico adaptado, y previamente ha sido realizadas por profesores de Geografía y Ordenación del Territorio de la Universidad de Zaragoza junto a los profesores de Bachillerato que deseen inscribirse. “Hemos llenado autobuses enteros”, concreta Ibarra, que también señala que es en esos momentos, en esas horas de excursión, cuando “los profesores de instituto nos consultan y nos plantean retos sobre cómo impartir mejor esta asignatura en las aulas de Secundaria”.
Desde la Universidad de Zaragoza se organizan excursiones desde el Departamento de Geografía y Ordenación del Territorio para que profesores de Geografía de Bachilllerato puedan disponer de material didáctico para organizar rutas con alumnos.
Y todas estas intenciones y acciones han dado sus frutos. En 2010 se quintuplicó el número de solicitudes para matriculación en Geografía en la Universidad de Zaragoza, quedando 60 alumnos en lista de espera. Algo que invierte la tendencia de los dos años anteriores, en la que se quedaban más de 20 plazas vacantes. La mayor comunicación y mejor coordinación entre el profesorado de Bachillerato y el Departamento de Geografía y Ordenación del Territorio, el esfuerzo colectivo por mejorar las cosas así como el mejor conocimiento de la utilidad de la materia de Geografía y de sus posibilidades profesionales, han dado como resultado que el aborreciento que existía hacia esta asignatura por parte de numerosos alumnos y profesores, esté disminuyendo notablemente y transformándose en algo apreciado que vale la pena aprender. Y ello redunda en la “mejora del aprendizaje y en la calidad de la enseñanza que todos perseguimos”, señala esta profesora y armonizadora de la asignatura de Geografía para la Selectividad.
VIA: AragonInvestiga.org